
Ubicada en la centralidad de Paso de la Arena, sobre avenida Luis Batlle Berres (Casa Central en el 6678 y sucursal Macro en el 6149), Óptica Paso de la Arena es un emprendimiento que nació del impulso de dos jóvenes y que, con el paso del tiempo, se consolidó como un referente en la zona oeste.
La empresa creció junto a su comunidad, incorporando tecnología, ampliando servicios y sumando un centro de atención oftalmológica. Hoy, más que una óptica, es un espacio de referencia para vecinos que buscan soluciones visuales sin salir del barrio. Diego Rodríguez y Georgina repasan sus inicios, el vínculo con el barrio y los desafíos de emprender en Uruguay.
¿Cómo nació la idea de abrir una óptica en Paso de la Arena? ¿Qué los impulsó a apostar por este rubro y por la zona oeste?
Ya habíamos tenido experiencia anteriormente en el rubro de óptica y Georgina estaba estudiando para técnico óptico. En ese momento surge la idea de abrir un local propio y, analizando posibilidades, nos sedujo la opción de instalarnos en Paso de la Arena.
¿Cómo fueron los primeros tiempos del negocio en un barrio que no contaba con este servicio?
La verdad, el barrio de entrada nos recibió de una manera increíble. Nunca pensamos sentirnos tan cómodos en una zona nueva para nosotros como lo era Paso de la Arena. Para el barrio y su gente, solo palabras de agradecimiento.
¿Cómo se dio el crecimiento y la apertura de nuevas sucursales?
Luego de estar instalados, sentimos la necesidad de seguir creciendo y apostando a nuevos proyectos, impulsados por la pasión que nos genera nuestro trabajo. Realmente somos muy afortunados de poder vivir de esto.
Una óptica, un sueño y todo un barrio que acompañó el camino
Hoy también cuentan con un centro de consulta oftalmológica. ¿Cómo surgió esa iniciativa y qué servicios ofrecen?
La idea surge a través de los propios clientes, los cuales permanentemente nos manifestaban las demoras y pocas opciones de encontrar atención oftalmológica en la zona. A partir de la llegada de Centro Oftalmológico Paso de la Arena —del cual ya hace 3 años está funcionando— hemos logrado anexar, además de las consultas particulares, acuerdos con Asociación Española y Círculo Católico. Si bien estas instituciones cuentan con policlínicos en el barrio, los mismos no contaban con el servicio de oftalmología. Por lo tanto, creemos que esto resultó un gran aporte para la gente de la zona.
¿Qué cambios han observado en el rubro óptico en estos 17 años?
El cambio más importante en estos 17 años es que, gracias a los avances de la tecnología en el rubro, hoy en día una óptica de barrio como lo es Paso de la Arena cuenta con los mismos instrumentos y servicios que cualquier óptica de renombre, logrando con esto que el cliente pueda realizar sus lentes y/o encontrar soluciones oftalmológicas sin salir de la zona.
¿Qué rol cumple una óptica de barrio en la salud visual de la comunidad?
Creemos que nuestro principal rol es hacer que el cliente-paciente tenga un servicio confiable y profesional en el cual pueda resolver sus problemas de visión en nuestro local.
Como emprendedores, ¿qué aprendizajes les deja el camino recorrido?
Emprender en Uruguay no es nada sencillo, y no descubro nada con esto. Cuesta, y cuesta un montón; por momentos es ingrato, las dificultades que se atraviesan son permanentes. Dicho esto, no nos arrepentimos ni un segundo: dar la pelea, caerte y levantarte, ir creciendo, ir mejorando como profesional, como empresario, como persona desde el sacrificio de uno y para uno, es realmente hermoso.
¿Cuáles son las principales metas y proyectos?
Tenemos dos metas para este año: la principal es poder agregar consultas oftalmológicas en el consultorio. Como ya te lo mencioné, hoy en día contamos con policlínicos semanales de Asociación Española y Círculo Católico; nos encantaría contar con el mismo servicio con las otras dos mutualistas de la zona, Cudam y Casmu. Hace tiempo que venimos intentándolo, pero no se ha podido. Y, segundo, darle al local de la óptica un cambio estético: está cumpliendo 17 años y sentimos que es momento para modernizarla y que todos estemos un poco más orgullosos de la óptica del barrio.
¿Alguna experiencia que los haya marcado en estos años...?
Podemos decir que tenemos un porcentaje muy lindo de clientes-pacientes que, con el paso de los años, la relación fue cambiando y hoy en día no se limita exclusivamente a la
compra-venta de lentes.
Una experiencia reciente pasó hace unos meses y me impactó un poco: entró una muchacha joven, de unos 20 y pocos años, y me preguntó si yo era el de siempre. Obviamente le dije que sí, y me dijo: “Me parecía, tengo el recuerdo de venir acá con túnica de la escuela”. Quedé en shock... Cómo pasa el tiempo...
Mirando hacia atrás, ¿qué sienten al ver en lo que se convirtió el emprendimiento?
Mucho, pero mucho orgullo por el esfuerzo realizado, mucho amor por el barrio, muchas ganas de agradecer a todo el mundo, y aprovecho y lo hago acá mismo. Muchas gracias, Paso de la Arena; muchas gracias a todos los que de una forma u otra nos permiten vivir de esta profesión que abrazamos y amamos.
