El Gobierno firma una ordenanza que prohíbe, de forma definitiva, la utilización de amalgamas dentales en procedimientos odontológicos. La medida obedece a su impacto en la salud y el ambiente. Estas acciones fueron anunciadas por la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, y regirá tanto para el sistema público como el privado.
Las amalgamas han sido utilizadas durante décadas en restauraciones dentarias, pero contienen mercurio, un componente que puede generar impactos en la salud y el ambiente. Con esta resolución, Uruguay se convierte en el primer país en avanzar hacia la eliminación de este material en la práctica odontológica.
El anuncio fue realizado durante la apertura de un taller regional sobre la reducción progresiva del uso de amalgamas dentales, organizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el marco del Convenio de Minamata sobre el Mercurio, un acuerdo internacional que busca disminuir el uso de este metal en distintas actividades.
Durante su intervención, Lustemberg señaló que los grandes desafíos vinculados a la salud y el ambiente requieren cooperación entre instituciones y “políticas valientes”.
La Ministra consideró que la política sanitaria debe estar guiada por el cuidado y la prevención, que definió como “la mejor herramienta. La reducción de productos con mercurio es un ejemplo en ese sentido”, manifestó. También enfatizó la importancia del acceso real a la salud bucal y que la misma no esté regida por el mercado.
Para los usuarios de los servicios odontológicos, la medida implica que las tradicionales amalgamas dejarán de colocarse, siendo sustituidas por otros materiales utilizados actualmente en restauraciones dentales.
La iniciativa forma parte de un proyecto internacional impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y ejecutado por la Organización Mundial de la Salud. En ese marco, el país se convirtió en el primero en completar el proceso.
En la actividad también participaron la representante de la Organización Panamericana de la Salud en Uruguay, Caroline Chang, y autoridades de salud y ambiente de distintos países de la región.