
En lo que va del invierno ya se registran 18 personas fallecidas como consecuencia de incendios en viviendas. Sebastián Camejo, vocero de la Dirección Nacional de Bomberos, advirtió que más del 90% de estos siniestros tienen origen en acciones humanas evitables y recordó que un simple descuido puede terminar en tragedia.
El incremento de los incendios en viviendas registrado durante las últimas semanas vuelve a poner sobre la mesa una realidad preocupante.
Con la llegada de las bajas temperaturas, aumenta el uso de estufas, calefactores y otros sistemas de calefacción, lo que también aumenta el riesgo de siniestros cuando no se toman las precauciones necesarias.
Ante este escenario, la Dirección Nacional de Bomberos impulsa la campaña “Prevenir salva vidas”, una iniciativa que busca reducir los incendios domésticos mediante la concientización de la ciudadanía y la promoción de hábitos seguros dentro del hogar.
En diálogo con LA PRENSA DE LA ZONA OESTE, el vocero de la institución, Sebastián Camejo, explicó que más del 90% de los incendios tiene origen en un factor humano, ya sea por negligencia, imprudencia o el uso incorrecto de sistemas de calefacción e instalaciones eléctricas.
Muchas veces no nos damos cuenta de que estamos realizando actos imprudentes.
Un pequeño descuido puede convertirse en una gran tragedia”, advirtió. Camejo señaló que uno de los errores más frecuentes es secar ropa demasiado cerca de estufas o calefactores, así como descuidar el mantenimiento de chimeneas y ductos de evacuación de humo, donde se acumulan residuos combustibles capaces de provocar incendios.
También alertó sobre los riesgos derivados de instalaciones eléctricas deficientes o sobrecargadas.
El uso de múltiples artefactos de alto consumo conectados a una misma zapatilla o alargue incrementa considerablemente la posibilidad de un incendio, especialmente durante el invierno.
El vocero reconoció además que muchas familias atraviesan situaciones de vulnerabilidad económica y recurren a distintas formas de calefaccionarse o cocinar con los recursos que tienen disponibles.
Precisamente por esa realidad, insistió en la importancia de extremar los cuidados y adoptar medidas preventivas. Hasta el momento, 18 personas han perdido la vida en lo que va del año, como consecuencia de incendios en estructuras
domésticas. Como antecedente, durante 2025 se registraron 45 fallecidos, mientras que 2024 cerró con 63 víctimas fatales, una de las cifras más altas de los últimos años.
“Queremos que este mensaje llegue a todos los hogares. Debemos convertirnos en adultos preventivos y conscientes, porque un descuido puede costar una vida”, concluyó Camejo.
